viernes, 14 de junio de 2013

El pequeño Wolfgang, análisis de un niño con Síndrome de Asperger


Título: El pequeño Wolfgang, análisis de un niño con Síndrome de Asperger.

 Gabriela Attene

Voy a llamar a mi paciente el pequeño Wolfgang, pues se trata de un niño de 9 años que padece según el DSM IV el Síndrome de Asperger. La madre cansada de deambular de tratamiento en tratamiento, me comenta que su hijo es un “niño raro”. -Por qué?. - “Bueno hace cosas raras, por ejemplo aprendió a hablar muy rápidamente, pero si se le dice algo en chiste no lo puede interpretar de esa manera, sino que todo lo toma en forma muy literal”. Tiene crisis que se reflejan en movimientos con agitación que le preocupa mucho y curiosamente es un niño que aprendió las escalas musicales de una manera asombrosa. Es considerado con un pequeño prodigio, ya que toca el piano desde los tres años y en este momento compone ,puede hasta dar conciertos en distintos teatros de su ciudad, pero pasa algo que la desorienta, cuando el público empieza a aplaudir el niño se tapa los oídos pues no soporta este ruido que lo angustia sobremanera.

Este niño se presenta a la consulta sin poder fijar la mirada, pero puede hablar no dirigiendo su mirada hacia mí. Le pregunto si sabe porqué viene y me dice que él es un niño que hace cosas que los demás no hacen. Pero que lo único que le preocupa es poder hablar de lo que en este momento le interesa que son las matemáticas , hace cálculos de muchos miles y a veces a millones y estos cálculos los hace preferentemente con su abuelo materno que también es músico.

Su lenguaje es muy variado y rico en expresiones , cuando habla de algo pareciera que está dando una conferencia, pero no tiene el mínimo gesto de expresividad.

Le pregunto si le gusta la música y me cuenta que él puede repetir muy bien los sonidos que escucha. La madre me cuenta que cuando todavía no llegaba al teclado del piano intentaba llegar con la mano y lo tocaba. Empezaron a notar esto y el abuelo lo empezó a instruír sobre las escalas musicales y hacerle escuchar música. Le gusta mucho Chopin y Mozart y repite las escalas de manera sorprendente. Entonces lo han puesto a estudiar piano con profesores que le ven esta aptitud pero que le exigen mucho . Al principio él se sometía a esta exigencia sin chistar pero a medida que transcurre el análisis empieza a decir que esta exigencia no le gusta.

El abuelo ha dicho que si no le bajan ese nivel de presión no lo enviará más. Que él quiere que el nene disfrute de la música y se divierta. Cuando tocaba en los conciertos al final cuando venían los aplusos se tapaba los oídos, no podía soportar ese ruido.

Podríamos decir que este niño se mueve entre la voz feroz de lo pulsional que hace que no pueda escuchar ese ruido y la música, ese lenguaje que le permite de alguna manera entrar en algún lenguaje pero que no es el mismo que los demás.

En el colegio tiene una tutora que lo guía en las actividades escolares donde su desempeño en matemáticas es brillante pero que le cuesta escribir algo que está fijado. Tiene una agitación que hace que no pueda estar quieto mucho tiempo. Dice que se aburre y tiene que hacer otras cosas para no aburrirse. Esto causa problemas en la clase y es blanco de burla de los compañeros . No tiene prácticamente amigos porque le cuesta relacionarse con ellos porque entiende las cosas de manera literal. Sin embargo en el verano hizo un amiguito en la playa con el que se había pegado por más tiempo y logró estar mejor.

Este niño fue fruto de una madre que dice ser depresiva y un padre que apenas supo que su pareja estaba embarazada, se fue y no quiso saber nada de él. La madre lo crió junto a sus abuelos y con la ayuda de una tía que es muy activa, pero que vive en otro lugar. En la historia familiar pude encontrar los antecedentes depresivos de esta madre en su abuela que tuvo dos intentos de suicidio fallidos que mantuvieron en vilo a toda la familia.

Hace poco apareció el padre a través de un comunicado de un juez que requería verlo. Este padre vive en otro país y en los argumentos la madre pudo verificar que se vale de mentiras para poder ver al niño. Dice que ella jamás le permitió conocerlo, cosa que según ella no es cierto. La madre está muy preocupada porque se le lleven al niño afuera. Contestó a través de un dossier que elaboró junto a su hermana que él no conoce a su hijo y que no sabe que tiene el Síndrome de Asperger que él piensa en otro niño que no es él. El juez pudo informar de esto al padre y decidió que el padre antes de ver al niño debe instruírse de qué se trata esta “enfermedad” y que solamente podrá verlo en el ámbito cercano al familiar actual y con una asistente social y deberá pasar la mantención. A partir de aquí no se supo más del padre.

Durante el transcurso del tratamiento me cuenta historias fantásticas sobre “El principito” libro que ha leído de muy pequeño y parece que quedó obsesionado con esta historia y dice que quiere volar, le gustan los aviones y dibuja aviones todo el tiempo. Dice que él viene de un planeta que los demás no entienden pero que ahí él es feliz.

La tía dice que es un niño muy divertido y creativo y no quiere que le den medicación para calmarlo. Esta peocupada porque el año que viene sacarán a la tutora que está con él todo el tiempo y si revoluciona tanto a la clase tendrá que irse a un colegio especial.

El colegio es un colegio público que tiene algún conocimiento muy leve sobre estos casos . La madre había asitido previamente a un Centro de salud donde se aplicaba la terapia cognitiva conductual del tipo ABA . Bajo esta epígrafe se incluyen los Aplied Behaviour Analysis , son todas las terapias que aplican los principios de modificación de la conducta y las técnicas están basadas en las teorías del apredizaje como las principales herramientas de enseñanza. “Estos programas, técnicas o modelos de tratamiento se diferencian entre sí en variables tales como la edad de inicio, intensidad, duración, entorno en el que se aplican, especificidad para el autismo, posibilidad o no de hacerlos compatibles con otras intervenciones y nivel de participación de los padres y madres como coterapeutas. La terapia Lovaas, por ejemplo, requiere su aplicación dentro del seno familiar, en un intenso programa de cuarenta horas semanales y con una gran dedicación de las familias que deben vincularse como terapeutas. Todos estos aspectos suponen un alto coste económico y emocional. El Grupo de estudio (1) señala que los programas conductuales y las técnicas basadas en las teorías del aprendizaje son elementos fundamentales en el apoyo a las personas con autismo, tanto para fomentar su desarrollo como para afrontar los problemas del comportamiento. Por ejemplo, el apoyo conductual ha supuesto una herramienta fundamental, técnica y éticamente, para ayudar a las familias con conductas problemáticas. Sin embargo, el error surge cuando se confunde un amplio campo de intervención pedagógica con un programa concreto, el propuesto por Lovaas. Aunque históricamente se le reconoce el valor de haber sido el primero en introducir
estrategias educativas como tratamiento del los TEA(Trastornos de espectro autista), la terapia Lovaas es un tratamiento que no incorpora el conocimiento actual sobre las alteraciones cognitivas y emocionales de los TEA; puede crear una esperanza de curación en las familias que no se corresponde con la realidad y generar un significativo estrés familiar, y es incompatible con la integración de los centros educativos”.

Vale decir que hay algo que se escapa y es justamente el punto fundamental que es que en estos tratamientos no se toma en cuenta el aspecto subjetivo. Actualmente estos grupos justamente están en pleno ataque contra el Psicoanálisis y están prohibiendo las prácticas psicoanalíticas en estos mismo centros.

Me parece un tema delicado pues este tipo de tratamientos cognitivos conductuales además toman el aspecto neurobiológico con su consecuente farmacopea, que a veces es necesario aplicar, pero que hay un abuso en su administración y entonces agregamos otro problema al que ya tenemos.
Creo que el Psicoanálisis tiene algo para decir en estos casos, y fundamentalmente en este caso pienso que la relación transferencial no puede ser suprimida por un manual de guía práctico de aplicación. El pequeño Wolfgang mismo ha podido objetar a la exigencia en la educación musical para pasar a tocar para una familia que se sonreía cuando terminaba de tocar y asimismo él les pudo finalmente devolver la sonrisa.

Si para crear una música es necesrio ahogar la voz-objeto, volverla afónica queda siempre un vestigio por mínimo que sea y aún ensordecida, la pulsión debe dar una tensión a la invocación y contornear infinitamente el grano de la voz. Roland Barthes decía que si la estética es una manera de vérselas con la verdad, nos interesa la música en tanto arte, pues en ella podemos encontrar la verdad tratable, soportable.


Bibliografía

Lacan Jacques, El seminario, Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del Psicoanálsis, Buenos Aires, Paidós, 1991.

Barthes Roland, “El grano de la voz”, en lo obvio y lo obtuso. Buenos Aires, Paidós, 1995.

Maleval J.C. Ecoutez les autistes! Navarin éditeur, Grande Cause nationale, París, 2012. 

Notas (1) 

Guía de buena práctica para el tratamiento de los TEA. Federación Asperger, España.

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